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¿Que tiene que tener un poema para que te guste?

Algo del otro que también sea mío. Para mí en el corazón somos todos parecidas/os, y decir en el corazón es como decir en el fondo, pero, en el fondo de la manera de sentir. Suelo decir que el corazón es la cárcel más común y esto significa que no sólo es el encierro sino el espacio compartido con otros. Cuando me encuentro con ese otro que me habla como desde mí, ahí me gusta lo que escribe, porque ahí me emociono. Yo me emociono con algo físico, soy pasional, no puedo emocionarme con una idea poética de una idea poética que sale de otra idea poética. Eso me aburre, es como oír una música obligadamente, no hay disfrute, me quiero ir de ese poema.
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"...la poesía no es una búsqueda consciente de consuelo, que el poeta no hace lo que hace para obtener un bálsamo, para curarse de algo. La razón es otra: no puede no hacer lo que hace. Habría que preguntarse si es necesario o no consolarse de vivir y de morir. La poesía es hacer frente a lo real, reconocerlo, convertirlo en palabras. Ese proceso es siempre una aproximación y en cierto modo es siempre un fracaso, porque siempre se podría ir más allá. Yo no sé si consuela o no. Lo que sí creo es que si hay algo parecido a la salvación, tampoco sé de qué, la poesía se parece a la salvación. Por supuesto, no es un hospital, ni un salón de baile, ni una caricia, ni la facilidad, ni la comodidad, pero es algo que cuando se experimenta incondicionalmente no se puede reemplazar. Y al mismo tiempo, por encima de todas las relativizaciones, es algo que hace sentir que la vida no es un hecho vano ni gratuito, sino que de algún modo, por esta vía y quizá por otras, admite algo parecido a una

how can it feel this wrong?

 
Mi padre murió en invierno sólo sé que al fin descansó en la estrecha cama de todos los días. Ya no hay ruido, ni ceremonias, ni pañuelos, ni rosas blancas. Al fin, dije yo, descansó de las deudas, de los vicios, de la burocracia. Mi padre murió en una pequeña alcoba donde sólo quedan reme dios, jeringuillas, alcohol, drogas, sus manos frías, abiertas y vacías que me tocan con ternura. Unos ojos blancos y amarillos inyectados de muerte. Un cáncer que no silencia su victoria de sangre, de carne, de vejez inconclusa. Todos los relojes dan la misma hora y retroceden el tiempo, cuando mi padre no era mi padre y simplemente era un hombre lleno de energía que se abría paso ante esta vida. Mi padre murió en una alcoba de hielo y su cuerpo cada vez se adelgaza, se empequeñece, se evapora, se disuelve en el aire vacío de la nada, la lámpara de la alcoba juega con la materia de su piel. Sus dientes amarillos llenos de cáncer me sonríen yo le

current obsession

AUTORRETRATO CON LENGUA EXTRANJERA

Sólo hablamos en ecos & los ecos no son un idioma de la juventud. Estoy desaprendiendo este dialecto muerto, este arte de levantar la cabeza & levantar las manos sin nada que levante el espíritu, de abrirme como una puerta que no lleva a ningún lado. Me siento a ver cómo se me cae la piel. Algunos himnos duran demasiado. LOGAN FEBRUARY Trad. Ezequiel Zaidenwerg

EL DIALECTO OLVIDADO DEL CORAZÓN

Qué locura que el lenguaje casi llegue a significar y qué miedo que no llegue del todo. “Amor”, decimos, “Dios”, decimos, “Roma” y “Michiko”, escribimos, y las palabras se equivocan. Decimos “pan” y significa algo distinto según el país. En francés no hay palabra para decir hogar, y en inglés no hay palabra para el placer estricto. Hay un pueblo en el norte de la India que está desapareciendo porque su antigua lengua no tiene expresiones de cariño. Soñé con vocabularios perdidos que podrían expresar en parte lo que ya no podemos. Tal vez los textos etruscos finalmente puedan explicar por qué las parejas enterradas en sus tumbas sonríen. O tal vez no. Cuando se tradujeron las miles de misteriosas tablillas sumerias, parece que resultaron ser transacciones comerciales. ¿Y si son poemas o salmos? Mi júbilo es lo mismo que doce cabras etíopes en silencio bajo el sol de la mañana. Señor, Tú eres terrones de sal y lingotes de cobre, espléndido como la cebada madura, ágil por la labor del vie